Diego Topa, el amado artista infantil, se ha convertido en un ícono para los más pequeños gracias a su trabajo, constancia y alegría. Sin embargo, cuando su hija Mitaí comenzó a asistir al jardín de infantes, Topa se enfrentó a un desafío inesperado: su entusiasmo y ganas de jugar con los niños eran demasiado para la adaptación de su hija.
En una entrevista reciente en La Noche Perfecta, Topa reveló que durante la etapa de adaptación de Mitaí al jardín, él mismo se convirtió en el problema. “Cuando arrancó Mitaí el jardín, uno tiene que acompañarla para hacer la adaptación. Y bueno, empecé a ir, e ir… y la verdad es que yo la empecé a pasar bomba. ¡No saben lo divertido que es el jardín, chicos! Te olvidas de todo, empezás a jugar y la verdad es que yo la pasé bien”
, contó el artista entre risas.
Aprendiendo a Dejar Ir
Ante la revolución que causaba la presencia de Topa en el aula, las autoridades del jardín le solicitaron que dejara de asistir y que fuera el otro padre quien acompañara a Mitaí en su proceso de adaptación. “Me pidieron que por favor vea de no ir más y que venga su otro papá para poder hacer la separación más simple. Y bueno, lo tuve que hacer…”
, explicó Topa.
Si bien al principio le resultó difícil, Topa aprendió a equilibrar su entusiasmo y a permitir que su hija se adaptara de manera más tranquila. “Sí, para mi, no para ella. Ella se adaptó rapidísimo, el problema era yo”
, reconoció el artista.
La Alegría de Llevar a Mitaí al Jardín
A pesar de la separación, Topa disfruta enormemente de los momentos previos a la llegada de Mitaí al jardín. “Me encanta levantarme, prepararle el desayuno y llevarla al jardín. Para mi es como un programa de televisión porque llego y están todos los nenes: ¡Hola Topa! ¡Es una locura el jardín!”
, expresó con entusiasmo.
Esta experiencia le ha enseñado a Topa a equilibrar su alegría y entusiasmo, permitiendo que su hija Mitaí crezca y se desarrolle de manera saludable. Una lección valiosa sobre el delicado balance entre el amor de un padre y el espacio necesario para que un niño se independice.