Lola Latorre, la hija de la famosa Yanina Latorre, se vio envuelta en un incidente que se viralizó en las redes sociales. Las imágenes mostraban a Lola descendiendo de su auto después de un control de alcoholemia, lo que generó una ola de especulaciones y críticas. Sin embargo, Yanina Latorre decidió contar la verdad de lo sucedido y aclarar los detalles de este episodio.
Según relató Yanina, Lola había salido a cenar y tomar con sus amigas, y al momento de regresar a su auto, se encontró con un control de alcoholemia. Lamentablemente, el fernet que había consumido anteriormente aún se encontraba en su sistema, lo que le dio un resultado de 0.5 en el test. Aunque este nivel es el mínimo, las autoridades retuvieron su vehículo y le impusieron una multa.
Yanina destacó que Lola no se opuso a nada y que, después de una hora, pudo recuperar su auto y regresar a su casa. La conductora reconoció que esta situación son cosas que pasan que no deberían pasar
, y que le sirvió a Lola para aprender que no puede tomar y manejar.
Una Lección de Responsabilidad
Ante las acusaciones de que Lola era una borracha o asesina, Yanina se defendió diciendo que 0.5 es una copa de vino. No estaba borracha
. Sin embargo, reconoció que su hija cometió un error y que debería haber sido más responsable.
Esta experiencia se convirtió en una oportunidad de aprendizaje para Lola, quien ahora entiende que no puede tomar y manejar. Yanina, por su parte, aseguró que ha educado a sus hijos de manera responsable, pero que a veces se equivocan
.
Lecciones Aprendidas y Responsabilidad
El incidente de Lola Latorre en el control de alcoholemia ha generado una importante reflexión sobre la responsabilidad al volante y la necesidad de tomar decisiones prudentes cuando se ha consumido alcohol. Esta experiencia servirá como un aprendizaje valioso para Lola y, posiblemente, para otros jóvenes que se encuentren en situaciones similares.
Yanina Latorre ha demostrado su apoyo a su hija, pero también ha sido clara en señalar que cometió un error y que debe asumir las consecuencias de sus actos. Esta actitud refleja una crianza responsable y un compromiso con la seguridad vial.