En una conmovedora y trágica historia, un niño de 12 años se vio obligado a tomar una acción drástica para salvar la vida de su madre. Según los relatos, el menor, identificado como S., presenció cómo su padrastro, Rubén Adrián Cardoso, de 37 años, golpeaba brutalmente a su madre en su hogar en el barrio Los Eucaliptos, en San Francisco Solano, Quilmes.
La Desesperación de un Niño
De acuerdo a la hermana mayor del niño, Candela, su madre estaba durmiendo cuando su pareja llegó ebrio a la casa y comenzó a agredirla sin piedad. “La agarró desprevenida”, relató Candela. “Eran como las 9 de la mañana y mamá estaba durmiendo pero se levantó para ir al baño y entra él, alcoholizado. No le dio tiempo a nada y le empezó a pegar, la revoleaba, la agarró de los pelos, la ahorcó y mi mamá quedó inconsciente”.
Ante esta escena desesperante, el niño de 12 años reaccionó de manera instintiva para proteger a su madre. “Si yo no lo hacía Cande, la mataba a mami, si la estaba ahorcando y mamá no se movía, ¡no se movía…!” fueron las palabras del menor, según el relato de su hermana.
Un Acto Heroico y Trágico
El niño tomó un cuchillo de la cocina y apuñaló a su padrastro por la espalda, al menos 4 veces, para que soltara a su madre. Lamentablemente, los golpes resultaron fatales y Rubén Adrián Cardoso falleció en el lugar.
Candela reconoció que existía violencia familiar en su hogar, pero nunca a tal extremo. “Capaz que se gritaban y discutían pero no a este extremo de que mi mamá quedara inconsciente en el suelo”.
Ahora, el niño de 12 años enfrenta las consecuencias de su acción desesperada, pero su hermana asegura que “está mal, siente culpa y pidió perdón” por lo que hizo, ya que Cardoso era el padre de sus dos hermanos menores.
Este caso conmociona a la comunidad y pone de manifiesto la necesidad urgente de abordar la violencia doméstica y brindar apoyo a las víctimas y sus familias. La tragedia de este niño que se vio obligado a tomar una decisión tan extrema para proteger a su madre es un recordatorio del alto precio que se paga cuando no se interviene a tiempo.