Sergio Lapegüe y Silvia “Bochi” Todaro comparten una historia de amor que ha trascendido más de tres décadas. En una cálida entrevista, la pareja revela los detalles de cómo se conocieron, los altibajos de su relación y los momentos más significativos de su vida juntos.
El Primer Encuentro: Una Conexión Instantánea
Bochi recuerda con precisión el día en que se conocieron: “Fue un 26 de agosto, una noche fría y sábado”. En la entrada de un famoso boliche de Adrogué, Sergio se encontraba en la fila junto a su primo Ariel cuando Bochi se les adelantó. “Yo me acerco al lado y le digo: ‘¿Te das cuenta que estoy haciendo la cola con este frío bárbaro y vos subiste?'”, cuenta Sergio. Aunque Bochi no le contestó en ese momento, la chispa se había encendido.
Tras bailar juntos esa noche, Sergio le pasó su número de teléfono a Bochi, quien lo recordó de memoria, ya que en esa época no existían los celulares. Al día siguiente, Sergio la invitó a tomar un café con leche y dos medialunas, mientras que Bochi optó por un Gancia con limón.
El Nacimiento del Amor
Bochi recuerda con ternura el momento en que le declaró su amor a Sergio. “Yo era maestra jardinera, hacía manualidades y era muy romántica. Le había hecho una cinta con unas cerámicas que decía ‘te quiero'”, relata. Sin embargo, cuando Sergio le dijo que aún no la quería porque recién se estaban conociendo, Bochi se sintió devastada y arrojó el regalo por la ventana del auto.
Sergio, por su parte, se dio cuenta de que se había enamorado varios meses después de conocer a Bochi, cuando se fue de vacaciones a Chile y comenzó a extrañarla. “Yo nunca había salido con nadie ni extrañado a nadie. Ahí me di cuenta que algo estaba pasando”, confiesa.
El Matrimonio: Un Esfuerzo Conjunto
Apenas dos años después de conocerse, Sergio y Bochi decidieron dar el siguiente paso y casarse. La boda se llevó a cabo el 23 de abril de 1992 por civil y el 24 por iglesia. Sergio recuerda con emoción el gran esfuerzo de Bochi para poder costear la celebración: “Ella es muy humilde. Cuidaba chicos, era maestra jardinera y trabajaba en un kiosco. Se juntó la platita, se hizo el vestido de novia ella misma con sus manos, hizo las invitaciones sola con tinta china. No tenía un mango, eh”.
La Llegada de los Hijos: Momentos Inolvidables
Del matrimonio de Sergio y Bochi nacieron sus dos hijos, Micaela y Franco Elvis. Sergio recuerda con lágrimas en los ojos los nacimientos de ambos: “Yo lo transmití por radio. Siempre laburé como un loco. Tenía un programa y ni bien nació… Nunca me olvido. Lloré como un nene”.
Tanto Mica como Franco han heredado características de sus padres. Sergio destaca que Mica es similar a él en cuanto a su carácter impulsivo, mientras que Franco es más tímido, como lo fue Sergio en su juventud.
La Clave de su Amor Duradero
Cuando se les pregunta sobre la clave de su amor, Bochi responde sin dudar: “La paciencia”. Sergio, por su parte, admite que no es una persona fácil, pero ambos coinciden en que tienen “ganas de estar juntos, la pasamos bien juntos y nos disfrutamos el uno al otro con nuestros errores, defectos y virtudes”.
Uno de los aspectos más sorprendentes de su relación es que, desde hace más de 10 años, Sergio y Bochi duermen en habitaciones separadas. Sergio explica que esto se debe a que él se levantaba muy temprano y Bochi tenía problemas para dormir con el ruido del despertador. “Es muy recomendable dormir en habitaciones separadas. No en casas, eh”, afirma Bochi.
A pesar de los altibajos, Sergio expresa su profundo orgullo y agradecimiento hacia Bochi, reconociendo que sin ella no habría podido lograr lo que ha conseguido en su vida laboral y familiar.
La historia de amor de Sergio Lapegüe y Bochi es un testimonio de superación, compromiso y la importancia de la paciencia y la comprensión mutua en una relación a largo plazo. Su viaje juntos, lleno de momentos memorables y desafíos superados, es una inspiración para todos aquellos que buscan construir un amor inquebrantable.